Preguntas Ambientales

¿Tienes preguntas sobre la relación del Tren Maya y el ambiente?

En esta sección podrás conocer más detalles sobre la protección de los ecosistemas.

Actualizado a 5 de agosto del 2020

Pregunta
¿Cómo se mide el impacto ambiental que tendrá el Tren Maya?

Respuesta
Los impactos ambientales de una obra sólo pueden pronosticarse a través cálculos. El instrumento para este análisis teórico es un estudio ambiental que en México se llama Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), responsabilidad de la Secretaría del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (SEMARNAT). Se trata de un documento técnico y científico, cuya función es reunir toda la información técnica, legal, financiera y ambiental que permita determinar la viabilidad ecológica de un proyecto de infraestructura.

Pregunta
¿Dónde están las Manifestaciones de Impacto Ambiental del Tren Maya?

Respuesta
El Tren Maya tendrá dos etapas de gestión ambiental: la primera (Palenque-Izamal) está compuesta fundamentalmente por obras de rehabilitación sobre derechos de vía ya existentes; la segunda (el resto del trazado) contempla obras nuevas sobre predios con derecho de vía.

Esta distinción es importante porque las obras del Tren Maya que se llevan a cabo actualmente pertenecen a la Etapa I. En estos lugares, ya hay operación de transporte, pues existen tramos de vía férrea desde hace décadas, y, en consecuencia, ya existe un daño ambiental.

Por esta razón, la SEMARNAT ha otorgado exenciones a las Manifestaciones de Impacto Ambiental en los tramos que corresponden a la Etapa I. Es decir que el Tren Maya no tiene la obligación de presentar una MIA para la rehabilitación, toda vez que no se trata de una obra nueva, sino de mantenimiento, en predios donde la intervención no representa un peligro ambiental a estas alturas. En los pocos casos en que existe una obra nueva en esta fase (por ejemplo, en lugares donde se modifica el trazado original del tren), FONATUR sí tiene la obligación legal de presentar Manifestaciones de Impacto Ambiental (ver pregunta 7).
Además, se contempla el despliegue de obras de compensación del impacto ambiental preexistente en los tramos de la EtapaI —tales como pasos de fauna, alertas faunísticas, proyectos de reforestación, entre otros.
Con respecto a la Etapa II del tren, que incidirá en zonas sin derecho de vía preexistente, las Manifestaciones de Impacto Ambiental se presentarán oportunamente y de acuerdo con lo requerido por las autoridades ambientales vinculadas (federal, estatales y municipales).

Pregunta
¿Cuándo se presentarán los estudios ambientales a las autoridades?

Respuesta
Las obras del Tren Maya sólo pueden llevarse a cabo si se presentan los estudios ambientales requeridos por las autoridades vinculadas a nivel federal, estatal y municipal, y éstas dan su autorización. Las autorizaciones, además, estarán condicionadas al cumplimiento de un complejo paquete de requisitos que FONATUR y los concesionarios de obra estarán legalmente obligados a cumplir.

Estos dos requerimientos, por sí solos, ya garantizan certeza en los pronósticos de impacto ambiental del proyecto —pues se sustentan en las leyes y en estudios técnicos-científicos realizados por expertos en las áreas correspondientes.

Pero esto no implica que la supervisión ambiental se interrumpa al presentarse los estudios iniciales. El carácter mismo de los permisos ambientales exige que estos se revisen continuamente, toda vez que autorizan intervención sobre procesos dinámicos de la naturaleza.

En lo que respecta a los concesionarios de obra, la autorización ambiental que tienen para realizar las obras del Tren Maya estará sujeta a una estricta vigilancia. Sólo si cumplen con las acciones de prevención, mitigación y compensación estipuladas por la ley y por el promotor del proyecto, podrán mantener la autorización.

Finalmente, cabe subrayar que esta autorización y su programa de acciones de mitigación se harán públicos. De esta manera, cualquier ciudadano podrá revisar en cualquier momento si dichas condiciones se están cumpliendo o no —y, en su caso, demandar su cumplimiento.

Pregunta
¿El Tren Maya fragmentará los corredores biológicos de la Península de Yucatán?

Respuesta
No. Desde su concepción, el Tren Maya ha tenido en mente el respeto por los corredores biológicos de la península. En ese sentido, se empezó por identificar los tipos de corredores, los potenciales impactos que el tren podría tener sobre ellos y las medidas que debían tomarse para protegerlos.
Se identificaron tres tipos fundamentales de corredores biológicos (intercosteros, internos y El Corredor Mesoamericano), cada uno con sus propias características y retos.

Corredores intercosteros
Los corredores intercosteros están constituidos por grandes movimientos de fauna a lo largo de las costas de la Península de Yucatán, esencialmente migraciones locales de colonias del flamenco rosado yucateco (phoenicopterus ruber). El Tren Maya no incidirá en estos movimientos naturales, ya que su tránsito será paralelo a la costa y a una distancia promedio de 50 kilómetros.

Corredores internos
Los corredores internos son los movimientos locales de fauna que ocurren dentro del macizo de vegetación que ocupa el centro de la Península de Yucatán, una superficie de alrededor de 40,000 kilómetros cuadrados que no será cruzada por el tren.

El Corredor Mesoamericano
Se llama Corredor Mesoamericano al tránsito faunístico que va de Centroamérica hacia la Península de Yucatán y en sentido inverso. Se trata del único corredor biológico que atravesará la ruta del Tren Maya y para el cual deben tomarse medidas de prevención, mitigación y compensación del impacto ambiental.
Antes de considerar los impactos que sobre este corredor pueda tener el Tren Maya, debe notarse que en el Corredor Mesoamericano ya existen severas afectaciones por la negligente intervención de administraciones pasadas.
El caso más grave es el de la carretera federal 186 (Escárcega-Chetumal), cuya construcción y ampliación —ésta última, llevada a cabo durante el sexenio del presidente Fox— no hizo nada por prevenir la fragmentación de la selva y sus corredores. Este daño no sólo era evitable sino que, además, era ilegal, ya que la normatividad ambiental ya estaba vigente en el momento de su construcción.
El Tren Maya, en contraste, tomará todas las medidas para evitar un impacto negativo sobre la fauna local, además de colaborar en la reversión de los daños provocados por las obras de infraestructura del pasado.
Entre las estrategias que permitirán el mantenimiento de los movimientos de fauna silvestre, pueden contarse las barreras de contención que se instalarán a lo largo de toda la vía y los pasos de fauna en puntos estratégicos. Su funcionamiento es muy sencillo: las barreras impiden que los animales crucen por las vías del tren y redirigen su tránsito hacia los pasos de fauna, por los que pueden cruzar con seguridad.
Entre los pasos de fauna pueden contarse túneles bajos para especies de menor tamaño, puentes colgantes para monos y otras especies arborícelas, y diferentes tipos de pasos de fauna mayor, verdaderos pasos a desnivel (incluso forestados) para venados, jaguares y otras especies.
Estas estrategias tendrán que ser aplicadas por FONATUR en cumplimiento con la normatividad ambiental vigente.

Pregunta
¿Cuántos pasos de fauna habrá y dónde estarán ubicados?

Respuesta
Se determinará la cantidad y ubicación de los pasos de fauna en la ruta del Tren Maya con base en las investigaciones del equipo de expertos consultado por Fonatur. A este equipo lo componen científicos mexicanos respaldados por años de labor académica y de campo. Actualmente, los investigadores encabezan sendos equipos de investigación de campo, dedicado a diseñar los diferentes tipos de pasos de fauna, así como definir la ubicación física de dichos pasos de fauna.

Esto estudios no se hicieron antes porque el proyecto ejecutivo de la ruta del tren debía concluirse antes para someterse a la revisión ambiental de los expertos.

El departamento de ingeniería de FONATUR propone un trazo, al que el equipo ambiental propone modificaciones. Ingeniería rehace el trazo, se vuelve a analizar ambientalmente, y así sucesivamente hasta que se llega al proyecto definitivo.

Este proyecto ejecutivo ya finalizado, incluidos pasos de fauna y muchas otras medidas de mitigación, integrarán la Manifestación de Impacto Ambiental que será sometida a la revisión de las autoridades ambientales pertinentes. Este procedimiento ambiental, en virtud de la Ley de Transparencia, es público y la autorización ambiental no puede darse sin consulta pública.

Pregunta
¿El Tren Maya empezó a construirse sin autorizaciones ambientales?

Respuesta
Es falso que el Tren Maya se haya empezado a construir sin autorizaciones ambientales. Ésta es una narrativa que los opositores del proyecto han promovido para confundir a los ciudadanos y desprestigiar una obra que ha cumplido en tiempo y forma con todos los requerimientos de la ley.
En la Etapa I del proyecto (los tramos 1, 2 y 3 que van de Palenque a Izamal), hay que distinguir entre dos tipos de obra: el primero consiste en la rehabilitación de la vía férrea existente; el segundo, en modificaciones al trazado original. Para estos dos tipos de obra se han requerido dos tipos de permisos ambientales.

Para las obras de rehabilitación de vías férreas existentes, FONATUR tuvo que solicitar una exención a SEMARNAT. La exención es un permiso que SEMARNAT otorga para trabajar obras de infraestructura en lugares que, por impactos ambientales previos, no se ven amenazados por la intervención humana. Tal es el caso de la vía que ya existe en los tramos 1, 2 y 3 del Tren Maya, que, por tratarse de una vía de comunicación, recibe constante intervención humana (por ejemplo, la limpieza). Las obras del Tren Maya que se han llevado a cabo en los últimos meses pertenecen exclusivamente a esta categoría.

Las modificaciones al trazado original son más complejas, pues requieren estudios ambientales exhaustivos que midan el posible impacto ambiental de las obras nuevas. Estos estudios se han realizado desde junio del 2019 y se integraron en una carpeta presentada a SEMARNAT el 16 de junio de 2020. Esta carpeta es la Manifestación de Impacto Ambiental que requiere la ley. Ninguna obra correspondiente a modificaciones del trazado original se ha llevado a cabo hasta la fecha porque sería ilegal.

Las Manifestaciones de Impacto Ambiental de la Etapa II (es decir, los tramos 4, 5, 6 y 7 que van de Valladolid a Escárcega), están en proceso de elaboración.

Pregunta
La MIA de la primera fase (631.25 kilómetros) manifiesta que en la totalidad de la ruta Palenque- Izamal, se van a derribar 6,637 árboles ¿qué significa esto?

Respuesta
Es importante que todos los mexicanos entendamos que tirar árboles a estas alturas de la problemática ambiental es grave: especialmente si, como sistemáticamente ha ocurrido en el último medio siglo, se tala por culpa de obras que no operan la menor medida ambiental, ni de restauración, ni de compensación.

Y así, sin orden, se siguen talando en los cuatro estados por los que pasa la ruta Palenque-Izamal, en un solo año, cientos de miles de árboles —muchísimos más que los 6,637 árboles que talaría el Tren Maya a lo largo de los 631.25 kilómetros de dicha ruta.

De acuerdo con datos de la PROFEPA, sólo en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, las “mafias”, talan al año, más de 10,000 árboles de maderas preciosas, dentro de una Reserva de la Biósfera, sin que nadie haya podido impedirlo.

Y finalmente, con lo anteriormente dicho, tenemos que hacer consideraciones cualitativas, es decir, no solo es cuestión de cantidades sino también de calidades. Debe quedar claro que de ninguna manera es lo mismo talar un árbol dentro de una Reserva de la Biósfera, que talar un árbol en las cercanías de una vía férrea funcionando. Y no es lo mismo talar maderas preciosas y/o en peligro de extinción, que talar árboles de especies todavía abundantes y que sin problema se pueden (y se van a) producir en viveros destinados especialmente para este propósito.

¿De los 6,637 árboles que se plantea talar, no hay ninguno en peligro de extinción? Sí, sí los hay. En la totalidad de la superficie de la ruta del Tren Maya que va a tener que deforestarse, se contaron, marcaron, identificaron y midieron, uno por uno, todos y cada uno de los 6,637 árboles. De ellos, 67 árboles, pertenecientes a 7 diferentes especies, están en alguna categoría de protección en la Norma Mexicana correspondiente (NOM-059 SEMARNAT). Es decir que sólo el 1% de los árboles a cortar está en alguna categoría de protección, la mayoría registrados como “Especies amenazadas”. Sin embargo, registrada como en “Peligro de Extinción”, sólo se encontró una especie: el Caracolillo (Ormosia macrocalyx), de la cual se encontraron tres individuos en la ruta del tren.

¿Debemos concluir que los desarrollos necesariamente causan devastación? La realidad ha sido esa, pero ha sido así porque históricamente, nunca se han aplicado correctamente las medidas de mitigación, restauración y compensación que por ley correspondía aplicar.

De manera que, para reparar el daño por la tala de 6,637 árboles, el compromiso formal, legal, del Tren Maya, es sembrar, proteger y conservar a largo plazo, diez veces esa cantidad de árboles, es decir: 66,370 árboles a ser producidos en viveros, reforestados y protegidos a largo plazo, enfatizando desde luego la producción de las siete especies registradas en la NOM-059.

Pregunta
La MIA ingresada a SEMARNAT, correspondiente al tramo Palenque–Izamal, presenta medidas de mitigación que han sido consideradas como insuficientes por diversas voces. ¿Esas medidas son las que se van a aplicar durante la construcción y operación del Tren Maya?

Respuesta
No. Quien define las Medidas de Prevención, Mitigación, Restauración y Compensación, es la autoridad federal en materia ambiental, en este caso, la SEMARNAT.

La MIA, como su nombre lo indica, es un documento mediante el cual, el promovente del proyecto “manifiesta” cuáles considera que son los posibles impactos de su proyecto en el medio ambiente —y propone acciones para mitigarlas.

Pero, a partir de la evaluación de esta exposición de motivos, la autoridad redacta un documento “resolutivo”, en el cual da a conocer si autoriza o no, dicho proyecto.

En caso de que su respuesta sea afirmativa, el resolutivo incluye una serie de “condicionantes”, incluidas acciones de mitigación, que pueden coincidir con lo propuesto por el promovente, o puede referirse a acciones no señaladas en la MIA y que subsanan sus posibles carencias.

Así es y ha sido, por ley y por décadas, el procedimiento de evaluación de impacto ambiental, por parte de la SEMARNAT.

Pregunta
¿El Tren Maya va a dividir en dos partes a la Reserva de Calakmul?

Respuesta
La ruta del Tren Maya pasa en efecto por en medio de la Reserva de Calakmul, quedando más o menos la mitad de la reserva al norte y la otra mitad al sur de la ruta del tren, con un “cuello de botella” muy delgado uniendo ambas grandes masas forestales.

Esta situación tiene una historia larga que inicia con la construcción de la carretera federal 180 Escárcega–Chetumal a finales del siglo pasado. Cabe recordar que inicialmente la reserva de Calakmul sólo contaba con la parte al sur de la carretera (donde se ubica la zona arqueológica de Calakmul), y sólo años después, se decretó la zona norte, quedando ambas partes unidas de una manera un tanto forzada, por una pequeña franja de menos de 4 kilómetros de ancho, que es justo por donde pasará el tren Maya, mismo que correrá junto a la carretera federal 180, minimizando la necesidad de quitar árboles.

El problema, claro, es que a la carretera 180 (principal barrera al libre tránsito de fauna entre la zona norte y la zona sur de la reserva), ahora se suma la barrera del tren. Conociendo esto, el Tren Maya se ha comprometido reiteradamente a instalar pasos de fauna en suficiente cantidad y modo, como para mitigar no sólo su propio impacto, sino mitigando el viejo y permanente impacto de la carretera 180, mismo que careció de inicio, de medidas de mitigación.

Pregunta
Mi comunidad tiene una flora y fauna privilegiada, ¿cómo se van a proteger? 

Respuesta
El proyecto trabaja de la mano con más de 100 especialistas y académicos en manejo ecológico de proyectos de infraestructura y con el apoyo de universidades y centros de investigación de la región, así como con dependencias del Gobierno de México como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). 

Se inició una etapa de investigación, diagnóstico y pronóstico de los ecosistemas locales para determinar las mejores medidas de mitigación para la protección de la flora y fauna de la región. Entre estas medidas se contempla la construcción de pasos de fauna para evitar la fragmentación del ecosistema y la reintegración de las especies locales a su hábitat. La propuesta es realizar pasos subterráneos o elevados acondicionados con vegetación y otros elementos que garanticen su uso, dependiendo la zona y la fauna a preservar.  Además, se mantendrá un monitoreo constante de las mismas. 

Pregunta
¿Cuántos pasos de fauna habrá y dónde estarán ubicados?

Respuesta
Se determinará la cantidad y ubicación de los pasos de fauna en la ruta del Tren Maya con base en las investigaciones del equipo de expertos consultado por Fonatur. A este equipo lo componen científicos mexicanos respaldados por años de labor académica y de campo. Actualmente, los investigadores encabezan sendos equipos de investigación de campo, dedicado a diseñar los diferentes tipos de pasos de fauna, así como definir la ubicación física de dichos pasos de fauna.

Esto estudios no se hicieron antes porque el proyecto ejecutivo de la ruta del tren debía concluirse antes para someterse a la revisión ambiental de los expertos.

El departamento de ingeniería de FONATUR propone un trazo, al que el equipo ambiental propone modificaciones. Ingeniería rehace el trazo, se vuelve a analizar ambientalmente, y así sucesivamente hasta que se llega al proyecto definitivo.

Este proyecto ejecutivo ya finalizado, incluidos pasos de fauna y muchas otras medidas de mitigación, integrarán la Manifestación de Impacto Ambiental que es sometida a la revisión de las autoridades ambientales pertinentes. Este procedimiento ambiental, en virtud de la Ley de Transparencia, es público y la autorización ambiental no puede darse sin consulta pública.

Para los primeros tres tramos del tren se tienen contemplados 40 pasos de fauna.